Quise querer sin amor
y me derrumbé.
Caí en las trampas por tratar
de ir en contra de esta soledad
Que es el único fruto bueno
que no se puede dejar caer
El helado brío liviano
se enraizó entre mis orillas
Hacía frío allá abajo
En lo glaciares
donde la ninfa atravesaba océanos
helados de cal
pero sin ave ni luz
Quise alimento sin trigo
y la pasión dormida se convirtió en
polvareda turbia
concepto errante
y muerte
Quise sonidos sin cuerda
y por querer sintonizar la inercia
Me fui disgregando
Desagregando
Y ahora estoy sentada en el baño de tu casa
escuchando la gotera de la canilla que pierde
Y los autos que murmuran a las cinco de la madrugada
Quise telar sin viento
Y el hilo se fue quejando
desarticulando
hasta deshacerse
Y un alarido de misterio
Se invocó entre mis huesos
Hoy solo quiero
Renovarme como las estaciones
Quiero ciruela, campana
Peso, espuma
de madrugada
Quiero colibrí, avestruz
acontecimiento
Libro
Pez
Quiero sed, hambre
Luna quejosa
infierno
Locura
Quiero lumbre, desierto
Paz
Derrumbe
Melancolía
Quiero soledad de a dos
Silencio
Ambiente
Y luz
El sol que estaba alumbrando
Se despide
Se dispersa
Mañana me verás en el jardín de los cerezos
Y ya no habrá que matar para vivir
Y ya no habrá que morir
Por ese punto máximo e inexacto de luz
Donde confluyen el azar
y los frágiles fusiles del destino.
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