Domingo
Muere la semana
Se resume un mundo cargado de lugares
en la carátula de mis días
Una hoja de papel se mueve suavemente
Y se oyen barricadas a lo lejos
Pequeñas criaturas brotan del fondo del río
Y se zambullen
Nacen y mueren cada vez
De la misma forma
Sucede con mi alma
Las imágenes de mi historia
Aparecen
como cortos asimétricos
Nacen y mueren cada vez
Literal
Las voces me atormentan
Calla
Escucha a tu cuerpo
No le des respiro a esta sonata traicionera
Milonga de las noches
Devastada
Siempre el cuerpo es más fiel que la mente
La palabra engaña
En el silencio
está ese surco de cristal
que tanto anhelas
La palabra es maldita
Inerte
Juega a cantar una canción de cuna
y luego te atrapa
en un célebre torbellino
Te invade y hunde
sus garras
hasta desangrarte
La palabra quiere verte morir
Construye imágenes inmóviles
Ficticias
Como si fueran reales
Mi alma se parece al movimiento del río
Surcos estelares que amplían el universo
El cuerpo infinito del río
El agua pasa intrépidamente entre las rocas
Y se zambulle cada vez
¿De dónde surge la fuerza que hace mover estos transparentes surcos, cual espuma blanca, viento de cristal?
Parece que los domingos
Estos surcos estelares
Se detienen
Una melodía se oye a lo lejos
y de a poco
se va desvaneciendo
Mi cuerpo nace y muere
Cada vez
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